En noviembre de 2023, un mes después del punto de no retorno de la cuestión palestina, el pastor evangélico estadounidense Franklin Graham viajó a Israel para participar en diversas actividades, a fin de manifestar el respaldo de la comunidad evangélica a las operaciones militares israelíes en la Franja de Gaza. El 14 de noviembre visitó tres zonas afectadas por los ataques de Hamás para ofrecer su ayuda “en el nombre de Jesús” (Samaritan’s Purse): el kibutz de Be’eri, el Consejo Regional Merhavim y la ciudad de Sderot. Las notorias afectaciones en la zona lo llevaron a decir de forma exagerada: “No he visto tanta brutalidad desde Pol Pot y los campos en Camboya […] Es maldad pura. Algo demoníaco pasó aquí” (Samaritan’s Purse).
Además, como presidente y director de la organización cristiana evangélica Samaritan’s Purse, entregó cajas con despensa y donó 35 computadoras —20 de escritorio al Consejo Regional de Hof Ashkelon y 15 portátiles a la escuela Abu Tulul—. Finalmente, anunció la donación de 21 ambulancias blindadas a la Magen David Adom (La Estrella Roja de David). Esto para reponer los 14 vehículos destruidos por Hamás y aumentar la flotilla del servicio nacional de emergencias médicas de Israel.
Al día siguiente se reunió en Tel Aviv con altos funcionarios de Israel: el primer ministro, Benjamín Netanyahu, el ministro de Asuntos Estratégicos, Ron Dermer, el director del Consejo de Seguridad Nacional, Tzachi Hanegbi y el asesor de Política Exterior del primer ministro, Ophir Falk. Durante el encuentro, Graham manifestó sus buenos deseos para el primer ministro: “Hay millones de cristianos en todo el mundo rezando para que Dios te dé su sabiduría, y nosotros rezamos para que Dios te dé éxito, así que ésa es nuestra oración” (CBN). Por su parte, Netanyahu destacó: “Creo, Reverendo Graham, que, igual que tantos seguidores suyos en todo el mundo, comprende que Israel está librando una guerra justa, luchando conforme al derecho internacional, intentando minimizar las bajas civiles y erradicar a los terroristas. Y creo que esa es nuestra batalla común: la batalla de la civilización contra la barbarie” (Prime Minister’s Office, 15/11/2023).
El repentino viaje de Graham de Estados Unidos a Israel pretendía, según la misión de Samaritan’s Purse, “seguir el ejemplo de Cristo al ayudar a todos aquellos en necesidad y proclamar la esperanza del Evangelio” (Samaritan’s Purse). Ello se busca alcanzar por medio de distintos proyectos ministeriales, los cuales son realizados por las oficinas de la organización caritativa en Estados Unidos (fundada en 1970), Canadá (1973), el Reino Unido (1989), Australia/Nueva Zelanda (1995), Alemania (2019) y Corea (2020), en coordinación con las iglesias cristianas evangélicas locales en distintas partes del mundo. Por ejemplo, sobre el proyecto ministerial de respuesta a crisis internacionales, aparece lo siguiente en su página de internet: “Samaritan’s Purse está listo para responder en cualquier momento, cuando y donde sea que ocurra un desastre. Nos especializamos en satisfacer las necesidades críticas de las víctimas de conflictos, desastres, hambrunas y epidemias en todo el mundo, a menudo trabajando a través de socios ministeriales locales. Proporcionamos comida, agua, refugio, medicina y diferentes tipos de ayuda en el nombre de Jesucristo”.
El problema radica en la histórica instrumentalización del cristianismo por parte de Samaritan’s Purse, una de las muchas organizaciones sionistas cristianas alrededor del mundo, en virtud de su apoyo al régimen supremacista blanco de Israel. Para Graham, entre muchos otros partidarios del sionismo cristiano, la situación en Palestina desde el 7 de octubre, particularmente en la Franja de Gaza, no puede ser considerada una catástrofe. Por el contrario, han pedido a Dios por la exterminación de la hacinada población palestina, ha prevalecido su indiferencia ante los ataques contra la comunidad ortodoxa gazatí —cristiana, a fin de cuentas—, y no han condenado el asesinato de aproximadamente 46,913 personas, de todas las edades e identidades (Al Jazeera).
Ya en el siglo XVI, con el desarrollo de la Reforma Protestante, aparecieron distintas interpretaciones escatológicas, las cuales abogaban por la restauración territorial judía en Palestina. Entre ellas destaca el premilenialismo dispensacional o dispensacionalismo, el cual ha sido definido como “un enfoque teológico interpretativo particular de la Biblia, centrado en las relaciones administrativas y los compromisos de pacto que Dios ha contraído como parte de su plan para restaurar la creación” (Bock, 2023).
Si bien las raíces de este enfoque teológico “se remontan al milenarismo de la iglesia primitiva (Bock, 2023)”, es un hecho que, fue creado e impulsado por “maestros de la Biblia como John Nelson Darby (1800-1882), Benjamin Wills Newton (1807-1899) y William Trotter (1818-1865) en un contexto británico, Carl Brockhaus (1822-1899) en un entorno germánico, y Émile Guers (1794-1882) en el mundo francófono” (Bock, 2023).
Sin embargo, el crecimiento del movimiento se ha debido al menos a tres catalizadores históricos: 1) la celebración de conferencias bíblicas desde finales del siglo XIX y la publicación de la Biblia anotada de Cyrus I. Scofield en 1909, 2) la defensa de las Escrituras promovida por el “ala teológica conservadora en las controversias modernistas fundamentalistas de finales del siglo XIX y principios del XX” (Bock, 2023) y 3) la creación del estado de Israel en mayo de 1948, “algo que los dispensacionalistas habían dicho —desde una época en que parecía una posibilidad improbable— que ocurriría” (Bock, 2023). Además, la aceptación del movimiento entre las comunidades cristianas del mundo se ha debido a que “no ha estado vinculado a una denominación específica, sino que ha funcionado a través de las tradiciones de una manera más ecuménica, contribuyendo a las muchas redes interdenominacionales que surgieron en el movimiento evangélico” (Bock, 2023).
En concreto, el dispensacionalismo pretende explicar la historia de la humanidad y las promesas divinas hacia judíos y cristianos en siete etapas temporales (llamadas “dispensaciones”: de ahí el nombre), desde la creación del todo hasta el final del mundo conocido. A grandes rasgos, las siete dispensaciones son:
- 1) la inocencia (de la creación del todo al pecado de Adán y Eva),
- 2) la conciencia (de la caída de Adán y Eva a los tiempos de Noé),
- 3) la promesa (de la promesa de Dios a Abraham y la elección del pueblo elegido a la aparición de Moisés),
- 4) la ley (del vínculo con Dios a través de leyes rituales en tiempos de Moisés al establecimiento del nuevo pacto con Jesús),
- 5) la gracia (del establecimiento del nuevo pacto con el sacrificio de Jesús y el comienzo de la gracia),
- 6) el rapto y la tribulación (el final de la gracia marcado por la segunda venida triunfal de Jesús a la Tierra, el rapto de su iglesia y el comienzo de la tribulación para quienes no confiaron en él), y
- 7) el juicio divino de vivos y muertos desde el comienzo de la humanidad, tras lo cual sucederá el milenio. Cabe destacar que, en algunas doctrinas cristianas, el milenio suele ser considerado la octava y última dispensación.
Una vez culminadas las dispensaciones, los partidarios del dispensacionalismo defienden que Dios establecerá su reino sobre la Tierra durante mil años. Al término de esta era de paz, el diablo, quien había sido encarcelado al comenzar el reinado divino, será liberado para tentar por última vez a los elegidos. Al terminar el milenio, el mundo y el tiempo como lo conocemos finalizará para dar paso a “un cielo nuevo y a una nueva tierra”, según está indicado en el libro de Apocalipsis.
En ese sentido, para el dispensacionalismo Israel ocupa un lugar central en el cumplimiento de las profecías bíblicas del Antiguo Testamento y de los planes divinos hacia el mundo en el final de los tiempos. Además, “este enfoque en Israel no se refiere sólo a una preocupación por los judíos individuales, sino también por Israel como pueblo y nación entre las naciones. Este elemento nacional es parte de lo que hace distintivo el debate del dispensacionalismo sobre Israel, en comparación con otras tradiciones cristianas” (Bock, 2023).
En síntesis, el papel central de Israel conferido por los teólogos dispensacionalistas desde el siglo XIX ha justificado el apoyo irrestricto de muchas iglesias hacia el estado de Israel y las comunidades judías del mundo, así como de su filiación, abiertamente declarada, al movimiento sionista. De ahí que, en cuanto a la colonización de Palestina prevalezca su interpretación teológica metahistórica por sobre su consideración humana y ética.
De forma paralela al dispensacionalismo en el siglo XIX, y posiblemente influenciado por éste, fue que surgió el sionismo cristiano, “un movimiento cristiano que sostiene la creencia de que el pueblo judío tiene una reivindicación por mandato bíblico de su antigua patria en Oriente Medio. En la actualidad, el término sionismo cristiano se utiliza ampliamente para referirse a los cristianos que sostienen que el derecho a existir del Estado de Israel se basa en enseñanzas bíblicas” (Donald Lewis, 2021).
A pesar de la falta de información y de que el sionismo cristiano sigue siendo poco estudiado (Lewis, 2021), es posible rastrear sus inicios al siglo XIX, cuando ciertos pastores y líderes cristianos de Europa y Estados Unidos, poco después de la emergencia del sionismo, comenzaron a usar el término. De acuerdo con el historiador Donald Lewis (2021), el primero en hacerlo fue Theodor Herzl, quien habría acuñado el neologismo para referirse “a William Hechler, capellán anglicano de la embajada británica en Viena” (en 1896) “para describir a Jean-Henri Dunant, banquero suizo, fundador de la Cruz Roja y observador en la Primera Conferencia Sionista” (en 1897).
Todo ello, hay que resaltarlo, apenas seis años después de la acuñación de los neologismos sionista y sionismo por parte de Nathan Birnbaum en su periódico Autoemancipación (1890) y siete meses después de la publicación de El Estado Judío de Theodor Herzl (febrero 1896). Sin embargo, y a pesar de lo que dice Lewis, las únicas dos menciones explícitas del concepto en los escritos de Herzl se encuentran en las entradas de su diario correspondientes al 5 de septiembre de 1896 y al 12 de abril de 1897. En ambas, el personaje sionista cristiano referido fue el Baron Maxim von Manteuffel.
La entrada del 5 de septiembre de 1896 dice lo siguiente: “Por cierto, esta vez me hicieron una oferta formal para dirigir el Comité Ejecutivo del partido [sionista]. Acepté. Entre los presentes estaba el ‘sionista cristiano’ barón Manteuffel, que paga para que se dé formación agrícola a muchachos judíos sin dinero”. Por su parte, el 12 de abril de 1897, Herzl asentó: El barón Manteuffel, un cristiano entusiasta de Sión que tiene jóvenes judíos formados para ser viticultores en San Michele all’Adige, me escribe que quiere ir a Palestina para estudiar las condiciones de allí. […]”.
En principio, de estos fragmentos podemos deducir que, para Herzl, las personas sionistas cristianas eran aquellas que, además de practicar alguna forma de cristianismo, participaban directamente en el movimiento sionista desde su área de experiencia, como en el caso de Manteuffel, de la filantropía. Estos simples parámetros herzelianos ya eran cumplidos por William Hechler un año antes de las primeras menciones del concepto. El 10 de febrero de 1896, Theodor Herzl escribió por primera vez en su diario sobre el entusiasmo de Hechler ante el movimiento sionista:
Me visitó el reverendo William H. Hechler, capellán de la embajada británica en Viena. Un hombre simpático y sensible, con la larga barba gris de un profeta. Se entusiasmó con mi solución. Él también considera mi movimiento como una “crisis profética”, que predijo hace dos años. Había calculado, según una profecía del reinado de Omar (637-638), que al cabo de 42 meses proféticos, es decir, 1260 años, Palestina sería devuelta a los judíos. Esto sería 1897-1898. Hechler declara que mi movimiento es “bíblico”, aunque yo procedo racionalmente en todos los puntos. Quiere poner mi tratado en manos de algunos príncipes alemanes. Fue tutor en la casa del Gran Duque de Baden, conoce al Kaiser alemán y cree que puede conseguirme una audiencia.
Con base en este pasaje, podríamos inferir que muy posiblemente William Hechler era creyente del dispensacionalismo. De esa forma, motivado por precisar las situaciones futuras asociadas con el final de los tiempos, derivadas de su interpretación escatológica de la Biblia: 1) habría realizado su cálculo profético sobre el año en que sucedería la restauración territorial de Palestina en manos de los judíos, 2) habría declarado que el sionismo es un movimiento bíblico y 3) se habría unido al movimiento sionista para agilizar los contactos diplomáticos entre Herlz y los líderes alemanes.
La importancia de establecer contactos diplomáticos europeos en la consecución de los objetivos políticos del sionismo fue rápidamente identificada por Theodor Herzl. El 16 de marzo de 1896 escribió en su diario sobre su visita a la casa de Hechler, en la cual, de nueva cuenta resaltó la disposición del reverendo para viajar a Berlín y presentar el proyecto sionista ante los jefes políticos del Imperio Alemán: “Tengo que establecer un contacto directo, un contacto que sea perceptible en el exterior […] Entonces los judíos creerán en mí, entonces me seguirán. El hombre más adecuado sería el Kaiser alemán. […] Hechler declaró inmediatamente que estaba dispuesto a ir a Berlín y hablar con el capellán de la corte, así como con los príncipes Gunter y Heinrich”.
En resumen, podemos concluir que Hechler cumplía ya con los parámetros herzelianos para ser considerado un sionista cristiano, quizá el primero de la historia (Martínez Monterrosas, 2022), esto a pesar de que Herzl no utilizó el concepto de forma explícita para referirse a él de esa manera, acaso porque todavía no acuñaba su neologismo. Esto supondría que sólo las frecuentes reuniones entre ambos habrían hecho que Herzl valorara la existencia de personas cristianas partidarias de su movimiento, de ahí que en septiembre de 1896 haya acuñado el concepto para describir a Manteuffel como el “sionista cristiano” o el “entusiasta de Sión”.
Algunas de las primeras declaraciones públicas realizadas por los sionistas cristianos de Europa fueron consignadas en las páginas del periódico Die Welt (El Mundo), el cual fue creado por iniciativa de Theodor Herzl en 1897 para difundir el movimiento sionista. Al respecto resulta interesante considerar los artículos Los cristianos ante la cuestión judía. Respuesta del Reverendo William Henry Hechler, publicado el 11 de junio de 1897, y Sionistas y Cristianos, publicado el 2 de noviembre de 1900.
La autoconcepción de Hechler como sionista cristiano se encuentra condensada en el primero de esos artículos. Desde su interpretación escatológica de la Biblia, muy posiblemente dispensacionalista, la creación de un estado judío era una profecía bíblica a punto de cumplirse, por lo cual los cristianos como él debían celebrar y participar de los acontecimientos en curso: “Como cristiano, también creo en el movimiento nacional judío, llamado ‘sionismo’, porque según la Biblia, y, según los propios profetas hebreos antiguos, un ‘Estado judío’ debe surgir una vez más en Palestina, y, me parece, a juzgar por los signos de los tiempos, que los judíos muy pronto tendrán su propio hogar querido en la antigua patria que Dios les dio. Que la llamada suba pronto: ¡Palestina para los judíos!” (Die Welt, 11 junio de 1897).
Ahora bien, resulta interesante que, en 1900, cuatro años después de la acuñación tentativa del concepto sionista cristiano, el austriaco Emil Kronberger publicara Zionisten Und Christen: Ein Beitrag Zur Erkenntnis Des Zionismus (Sionistas y cristianos: una contribución a la realización del sionismo). En este libro, recopiló una serie de entrevistas realizadas a personas cristianas de Europa, a quienes preguntó sobre su postura hacia el sionismo. Si bien no todas mostraron una posición afín, el texto de Kronberger mostró, a inicios del siglo XX, el crecimiento potencial que tendría el sionismo cristiano en el mundo. Sobre esta publicación, Die Welt publicó una entrada el 2 de noviembre de 1900:
Nuestro celoso camarada de espíritu, el señor Emil Kronberger, de Graz, ha organizado una encuesta entre destacados eruditos, escritores y políticos cristianos para conocer su opinión sobre el sionismo. El Sr. Kronberger ha combinado el gran número de respuestas recibidas, que casi sin excepción están llenas de benevolencia y cálido interés por nuestro movimiento, con otras declaraciones filo-sionistas, en su mayoría tomadas del “mundo”, y las ha publicado en una obra colectiva.
La creación del sionismo cristiano fue, como sugiere la información hasta aquí presentada, la respuesta no unificada de un grupo de pastores europeos, posiblemente dispensacionalistas, a la emergencia del sionismo a finales del siglo XIX. Sin embargo, es importante no perder de vista que lo que empezó como una pretendida convergencia religiosa —a partir de ciertas interpretaciones escatológicas afines de los textos sagrados de la tradición judeocristiana— respaldaba ya, de forma incuestionada, la creación de un estado judío sobre el habitado territorio palestino, y que acabaría derivando en el movimiento sionista cristiano de nuestros días, el cual ha brindado un apoyo moral, ideológico y económico rotundo al genocidio del pueblo palestino. La paradoja es evidente: se dice “cristiano”, a pesar de ir contra la ética cristiana de amor al prójimo. Finamente, al aferrarse al supuesto cumplimiento de las profecías bíblicas, han acabado enterrando a su Dios entre las páginas de sus libros sagrados.
Referencias
Al Jazeera English [@aljazeeraenglish]. (19 de enero de 2025). #Israel’s war on #Gaza has killed at least 46,913 Palestinians and wounded 110,750 since October 7, 2023.
Bock, D. L. (2023). “Dispensationalism”. St Andrews Encyclopaedia of Theology. Ed. B. N. Wolfe et al.
CBN News. (16 de noviembre de 2023). “Franklin Graham se reúne y ora con Benjamin Netanyahu mientras continúa la guerra entre Israel y Hamás.”
Darwish, M. (2017). Retornos del discurso del “indio” (para Mahmud Darwish). Ed. Silvana Rabinovich. UNAM, Instituto de Investigaciones Filológicas: Apofis.
Die Welt. Zentralorgan Der Zionistischen Bewegung. (1897-1914). Ed. Theodor Herzl.
Hechler, W. H. (11 de junio de 1897). “Christen über die Judenfrage. Antwort des Reverend William Henry Hechler.” Die Welt. 2(7).
Herzl, T. (1960). The Complete Diaries Of Theodor Herzl. Ed. Raphael Patai. Herzl Press and Thomas Yoseloff.
______. (2004). El Estado judío (segunda edición). Organización Sionista Argentina.
Lewis, D. M. (2021). A short history of Christian Zionism: From The Reformation to the Twenty-First Century. InterVarsity Press.
Martínez Monterrosas, I. (2022). “Recuperar lo perdido: la postura de Aarón Cortés Hernández hacia la victoria israelí en la Guerra de los Seis Días”. Posición. Revista Del Instituto De Investigaciones Geográficas, (8): 1–11.
Prime Minister’s Office. (15 de noviembre de 2023). “PM Netanyahu Meets with Samaritan’s Purse President and CEO Franklin Graham”.
Samaritan’s Purse. (15 de noviembre de 2023). Franklin Graham viaja a Israel para ayudar después de la masacre de octubre.
Selbst-Emancipation. (1885-1893). Ed. Nathan Birnbaum.
