
Perspectivas
Dardo Neubauer, Rodrigo Ardissom de Souza y Douglas Carvalho Ribeiro
Primera de tres partes sobre Cerimedo, La Derecha Diario
y la capacidad de intervención electoral como activo
Cuando se vende una empresa capaz de intervenir en elecciones, ¿qué es exactamente lo que cambia de manos: un medio de comunicación o una capacidad de intervención construida a lo largo de varios ciclos? La venta de La Derecha Diario, firmada en agosto de 2026 en nombre de Fernando Cerimedo, permite hacerse esa pregunta.
El 21 de agosto de 2026, tres días después de haber sido detenido en Santa Cruz de la Sierra, Fernando Cerimedo firmó por medio de su representante legal la venta del cincuenta por ciento que conservaba en La Derecha Diario, y Javier Negre, el periodista español que ya manejaba el día a día del portal, quedó como dueño único de una marca con ediciones en nueve países. Cerimedo optó por vender sus acciones del medio ante la posibilidad de que quedaran comprometidas en la división de bienes de su divorcio. La cobertura noticiosa, sin embargo, dejó sin formular la pregunta sobre qué clase de bien se transfirió esa tarde.
Llamamos “capacidad instalada de intervención electoral” a un conjunto de recursos organizado en torno a un vehículo societario. Ese conjunto incluye audiencias fidelizadas durante varios ciclos electorales, cuentas cuyo historial de alcance tiene valor porque los sistemas de recomendación premian a quien ya fue premiado, licencias sobre plataformas de segmentación y un método de confrontación definido. La categoría sirve para preguntar qué parte de ese conjunto permanece disponible cuando cambia el control de la empresa, una pregunta que Kean Birch ilumina al mostrar que el capitalismo tecnocientífico convierte cosas en activos de cuya propiedad se espera un flujo futuro de ingresos. Lo que la nota de la venta acredita es el cambio de control y la concentración de la propiedad en Negre; qué componentes viajaron con la operación, y cuáles dependían de contratos personales o de otras empresas de Cerimedo, es lo que el caso invita a investigar.
Esa capacidad reúne una capa fabricada, formada por cuentas automatizadas, identidades simuladas y granjas de trolls, que se mide en alcance, y una capa patrimonial, formada por la audiencia que eligió quedarse, la marca del medio, las licencias sobre plataformas de segmentación y las relaciones societarias y contractuales que permiten controlarlas. Las dos se solapan, porque una red de cuentas puede tener valor comercial y una audiencia humana puede depender de quien la conduce, y cada recurso depende de cosas distintas, de modo que su suerte ante un episodio como la detención de Cerimedo no puede darse por sabida de antemano. Aun así, la distinción orienta el tipo de regulación capaz de alcanzarlas, porque separa la producción de visibilidad, que se observa en el uso, de los recursos durables y su control, que se observan en la titularidad y los contratos.
Las licencias sobre plataformas de segmentación que integran la capa patrimonial marcan el punto donde la capacidad se conecta con una genealogía que excede a su titular, ya que Cerimedo la construyó como operador local de la alianza que Norman Ajari (2026) y, antes, Nastasia Hadjadji y Olivier Tesquet (2025) llaman tecnofascismo; es decir, la convergencia entre una fracción del capital tecnológico estadounidense y proyectos políticos abiertamente autoritarios. La forma material de esa alianza es una división internacional del trabajo en la que las plataformas, las herramientas de segmentación y buena parte del financiamiento se deciden en el norte, mientras el conocimiento del terreno, la traducción cultural y la operación cotidiana quedan a cargo de operadores de la región.
Nacido en Mar del Plata en 1981 y director creativo de la agencia McCann en Argentina hasta 2018, Cerimedo articuló desde 2020 un grupo empresarial en torno a la agencia Numen y una academia de cursos de marketing político. Según declaró a los autores de la investigación, además sumaba cerca de treinta sitios web, una firma de seguridad privada y casi doscientos empleados (Ruiz et al., 2023). Cada pieza se contrataba por servicio prestado y podía ofrecerse a clientes distintos sin exigirles adhesión doctrinaria, rasgo que explica la velocidad con que el catálogo cruzó fronteras en los años siguientes.
En Chile, Numen fue fundada por su socio local, el abogado Enrique García, y en el plebiscito de entrada de 2020 difundió una encuesta que anticipaba un resultado mucho más ajustado que el setenta y ocho por ciento con que ganó el Apruebo; en 2022 Cerimedo reivindicó su papel en la campaña del Rechazo del plebiscito de salida y puso a circular rumores sobre Gabriel Boric que el gobierno chileno desmintió (Ruiz et al., 2023). En noviembre de 2022 transmitió en Brasil un dossier apócrifo sobre las urnas electrónicas que el Tribunal Superior Electoral refutó con documentación de auditorías previas y que le costó el bloqueo de sus cuentas, episodio cuyo tratamiento reservamos para un artículo propio.
La descripción más precisa de ese oficio la dio el propio Cerimedo en mayo de 2023, en plena campaña presidencial argentina, cuando declaró a Infobae que los trolls funcionan. Detrás de cuentas con treinta mil seguidores, dijo, el público no percibe que falta una persona, y su equipo partía de la premisa de que, si uno no lo hace, lo hará el adversario. En octubre de 2022 ya le había dicho a la revista Noticias que quería ser el Magnetto de la derecha, en alusión a Héctor Magnetto, del Grupo Clarín, y en esa entrevista reconoció el uso de campaña negativa y de granjas de trolls potenciadas con inteligencia artificial. El operador describió así, con palabras de vendedor, la capa fabricada del activo, aquella que se construye con cuentas y se mide en alcance.
La victoria de Milei en noviembre de 2023 convirtió esa reputación en producto de exportación, y los clientes que Cerimedo sumó después —entre ellos la candidatura hondureña de Nasry Asfura y la campaña presidencial de Rodrigo Paz en Bolivia en 2025— trazan buena parte del ciclo reaccionario regional. El 27 de diciembre de 2025, Negre y Cerimedo publicaron en X un mensaje que celebraba un año de victorias electorales y de crecimiento del portal en Bolivia, Ecuador, Argentina, Honduras y Chile, y que atribuía al medio un papel decisivo en esos procesos. En febrero de 2026, Eduardo Bolsonaro lo premió como consultor político del año en una gala celebrada en Mar-a-Lago.
El paso del consultor contratado por una campaña al asesor que permanece cerca de un gobierno cambia la naturaleza del servicio. Tras la victoria de Paz, Cerimedo siguió vinculado al gobierno electo en Bolivia. El interés de esta estructura está en los recursos que puede mantener disponibles entre una elección y la siguiente, y determinar quién financia esa continuidad, qué servicios se siguen prestando y quién controla sus medios de distribución es la vía para ver cómo una experiencia de campaña se convierte en capacidad empresarial duradera.
Referencias
Ruiz, I., Tarricone, M., Slipczuk, M., Skoknic, F., Velasco, I., Maciel, A., Scofield, L., Dal Piva, J. y Lawrence, T. (2023, 31 de julio). La opaca historia de Fernando Cerimedo, el consejero de la derecha trumpista sudamericana. CLIP, investigación Mercenarios Digitales.
*Dardo Neubauer es investigador de la UNAM. Rodrigo Ardissom de Souza es profesor-investigador de la División de Estudios Jurídicos del CIDE (México). Douglas Carvalho Ribeiro es investigador del Centre for Socio-Legal Studies de la Universidad de Oxford.