Una más de las argüenderas[1]; disolutas[2], de las otras[3]; de las desobedientes[4], y de las deslenguadas[5], que hoy acompañamos este relato.
No, no es un error poner en minúsculas su nombre: es así, con minúsculas, porque con ello quería criticar una forma gramatical hegemónica. Ella quería que se pusiera atención a lo que decía, planteaba, argumentaba, y no, a su persona.[6]
En este texto quiero contarles una historia: la de una feminista afronorteamericana. Quiero presentarles a bell hooks y a algunas de sus propuestas feministas y pedagógicas. Una mujer que voló sin escoba, que sabía y cuestionaba, y que, por ello, molestaba; ella, quien, como otras lo somos, fue, para decirlo con Tres Voltes Rebel, una de “las nietas de las brujas que no pudieron quemar”.
Es mi intención, al escribir, acercarme a esta feminista, y que ello me permita resignificar-me, y, en una de ésas, transformar-me (y por qué no, resignificar-nos, transformar-no). Si esto pasa, espero que saber las historias de otras, que contar, escuchar y bordar experiencias de vidas y memorias, que hablarnos para crear, imaginar y confabular juntas, nos permita hacer futuro.
En la vida de bell hooks hubo dolores, goces, preocupaciones, temores y luchas. Tuvo la posibilidad de convertirse en creadora: escribió textos propositivos, configurados con base en sus vivencias y experiencias. Desde esos lugares, ella hizo su parte, sembró futuro en mí, me enseñó a transgredir, a hacer hogar por medio de la palabra y de la acción, me ayudó a modelar una forma amorosa de hacer-me (o hacer-nos) “casita”, como diría Diana del Ángel. Cuando una autora como ella parte de su experiencia personal, la escribe, legitima su propia voz, su escritura, sin buscar el reconocimiento de otros, enseña con la palabra hecha acción.
Ella sostuvo una propuesta revolucionaria y comprometida. Afirmaba que el feminismo es para todo el mundo, lo cual implica que la toma de conciencia y el deseo de cambiar, no deben quedarse en las mujeres: que son para todas y para todos. Su propuesta es arriesgada cuando hay posturas feministas que sostienen que el feminismo es sólo para mujeres… Por mi parte, yo me adscribo a la de bell hooks.
Sostuvo, también, que la mayoría de las mujeres, en particular las mujeres blancas, no han descolonizado su pensamiento en relación con el racismo, el sexismo y el elitismo de clase. En su libro El feminismo es para todo el mundo, afirma que el feminismo no busca reformar un sistema, sino que quiere transformarlo por completo, y que esto sólo es posible gracias al análisis de historias, debates, luchas y propuestas, siempre presentadas desde la experiencia. Resalta, en ese sentido, la importancia de discutir crítica y analíticamente la cultura patriarcal dominante, que es la transmisora de desigualdades de género, raza, clase, y que, por medio de sus mandatos, se opone a la equidad, la igualdad y la justicia social. hooks planteó, en ese sentido, al feminismo como un movimiento para acabar con el sexismo, la explotación sexista y la opresión. Precisamente en su libro Respondona (2022), busca respuestas ante las opresiones, y propone pensar sobre la construcción de la consciencia feminista en la vida diaria, en la cotidianidad.
¿Cómo construir una consciencia feminista? bell hooks sostiene que hay que iniciar con la crianza y la educación feminista, para no transmitir ni pensamiento, ni violencia sexista. En Respondona nos narra cómo anima a sus estudiantes a hablar, pidiéndoles que imaginen cómo ha de ser vivir en una cultura en la que hablar suponga arriesgarse a sufrir un castigo terrible: prisión, tortura, muerte. Ella, pues, les insta a hablar, pero abordando y reconociendo el miedo, a fin de poder superarlo. Dice: “cuando ponemos fin al silencio, cuando hablamos con una voz liberada, nuestras palabras nos conectan con todo el que vive en silencio en cualquier parte del mundo” (Respondona, p. 49), Su propuesta tiene una perspectiva restaurativa, reparadora, sanadora; convoca a sanar las heridas que producen la dominación y la escuela cuando es aliada de un sistema opresor. Aprender a levantar la voz sólo es posible por medio de una relación profunda y respetuosa con el cuerpo, las emociones y las experiencias, y es desde ese lugar que podemos hablar sin miedo y sanar. En Hermanas del ñame (2024) nos propone pensar en la sanación individual como primer paso para resistir y enfrentar los sistemas de opresión.
Ahora bien, ¿de qué feminismo habla bell hooks? Ella fue víctima de la segregación racial, del sexismo y del clasismo en Estados Unidos; es desde esta experiencia desde donde se posiciona en torno al feminismo, en el que creyó profundamente. Propone, así, que el feminismo tiene el potencial de cambiar no sólo la vida de las mujeres, sino de todos aquellos y aquellas que busquen opciones para transformarla. Por ello relaciona este potencial de transformación con una toma de consciencia en cuanto al sexismo, consciencia que no debe permanecer sólo en las mujeres, sino llegar también a los hombres, para que en consecuencia renuncien a sus privilegios masculinos. La postura crítica de hooks subraya que no sólo los hombres producen y reproducen dominación, sino que también hay mujeres que la perpetúan. Por ello es importante que todas y todos asumamos la toma de consciencia crítica para lograr erradicar este sistema.
A lo largo de su obra nos invita a recuperar las contribuciones de muchas feministas que no permanecieron en una política reformista, sino que apostaron por la transformación de la vida. Nos convoca, así, a un feminismo que debe reconocer la importancia de una espiritualidad lejos del sexismo, del racismo, del fundamentalismo y que contenga ideas de justicia y liberación; un feminismo que debe cuestionar la opresión y la represión; un feminismo que luche contra todas las formas de violencia y que debe invitar a todo el mundo a sumarse.
En ese sentido, llama por una parte a resistir una socialización sexista, atendiendo a la experiencia y a la necesidad de confrontar directamente la injusticia y la opresión. Su postura sostiene que sólo las mujeres con grandes salarios se liberaron, gracias a que pudieron contratar a otras mujeres que las sustituyeran en su función de cuidado (hooks, 2002, p. 49). Además, señala que se da por sentado, sin discusión alguna, que son siempre otras mujeres las que se hacen cargo de los hijos y la casa para que aquellas “liberadas” cumplieran con sus expectativas profesionales.
hooks se extrañaba del silencio, de la poca o nula referencia a las necesidades de las mujeres abandonadas, solteras o divorciadas, de aquellas mujeres no blancas o pobres (hooks, 2000, p. 131); yo me extraño de la invisibilidad de mujeres presas con alguna discapacidad, sobre quienes la socialización sexista hace recaer injusticia y opresión.
En cada uno de sus textos, y de múltiples formas, nos hace un llamado a las mujeres a estar dispuestas a desmontar, a desaprender el poder para dominar y explotar a otras mujeres; nos propone ir más allá de cómo fuimos socializadas por el pensamiento patriarcal y del pensamiento sexista que nos hace juzgarnos sin compasión las unas a las otras y nos lleva a castigarnos fuertemente.
Para finalizar quiero subrayar, como parte central del pensamiento pedagógico de hooks, su propuesta de una pedagogía interseccional, y una educación como práctica de libertad. Reitera la presencia de múltiples barreras enfrentadas por las mujeres en la producción académica en general y en la producción académica feminista, pero dice que estas barreras son aún más difíciles de remontar si se trata de mujeres jóvenes, viejas, indígenas, presas, obreras, migrantes, negras y pobres. Es muy crítica de las lógicas instituidas en la academia, que repiten y refuerzan el poder de la clase intelectual dominante, perpetuando la exclusión de voces marginadas y la reproducción de un statu quo.
Notas
[1] Gabriela Miravete, [2] Vivian Abenshushan, [3] Jimena González, [4] Gabriela Jauregui, [5] Irene Vallejo.
[6] Es importante recordar, así sea brevemente, que la autora nació en Kentucky, bajo el nombre de Gloria Jean Watkins, y que, con el tiempo, pasó a llamarse bell hooks. Su nombre escrito siempre en minúsculas no es algo casual, como he dicho ya, sino una crítica al precepto que hace que unas palabras sean más importantes que otras. Su nombre es una composición creada por ella en alusión a los nombres de su madre y su abuela.
Herencias textuales
(Noción tomada de Diana del Ángel en donde en lugar de hablar de bibliografía o referencias, la noción da cuenta, muy amorosa, de aquellas cuyas letras me enseñaron, heredaron y dejaron huella en mí.)
Abenshushan, Vivian. (2019). “Disolutas (a ante cabe con contra) las pedagogías de la crueldad”. VV. AA. Tsunami. Sexto piso.
González, Jimena. (2019). Poema Las otras. VV. AA. Tsunami. Sexto piso.
hooks, bell. (2000). Feminism is for Everybody. Passionate Politics. South End. (Edición en español de 2017: El feminismo es para todo el mundo, Traficante de sueños)
_____ (2002). Communion: The Female Search for Love. Harper Collins.
_____ (2023). Respondona. Ediciones Culturales Paidós.
_____ (2024). Hermanas del ñame. U-Tópicas.
Jauregui, Gabriela. (2019). “Herramientas desobedientes”. VV. AA. Tsunami. Sexto piso.
Miravete, Gabriela. (2015). Soñarán en el Jardín. Arte Público Press.
Vallejo, Irene. (2020). “Deslenguadas”. El País. 18 de septiembre.
