El término limpieza étnica se refiere a la expulsión sistemática de un grupo de personas de un territorio por su origen nacional, étnico o religioso, con el fin de conformar una región con una población homogénea. Para lograr que el grupo considerado “indeseable” desaparezca, se usan diferentes mecanismos, normalmente violentos, que van de la discriminación al exterminio. Por eso con frecuencia la limpieza étnica se confunde con el genocidio, la intención deliberada de acabar parcial o totalmente con un grupo étnico, nacional o religioso, pues tienen elementos en común y, en muchos casos, suelen ocurrir de forma paralela o una antes del otro.

Aunque la limpieza étnica es considerada un acto moralmente imputable, por desgracia hasta el día de hoy no ha sido definida con claridad en el ámbito jurídico internacional. Debido a esto, a diferencia del genocidio, los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad, no puede perseguirse ni castigarse por sí misma. En cambio, sólo puede juzgarse como parte del crimen más amplio de genocidio, como uno más de los crímenes cometidos en tiempos de guerra o como una variante del crimen de lesa humanidad denominado persecución. Esto genera un problema, y es que en ocasiones se prefiere hablar de limpieza étnica en lugar, por ejemplo, de genocidio, a fin de evitar demandas o juicios tanto en la Corte Internacional de Justicia como en la Corte Penal Internacional, las cuales no incluyen la limpieza étnica en la lista de crímenes que pueden investigar.

¿Pero de dónde surge el nombre limpieza étnica? Durante la guerra ocurrida entre 1992 y 1995 en la antigua Yugoslavia, las fuerzas serbobosnias usaban el término etničko čišćenje, traducido literalmente como ‘depuración étnica’, para referirse a sus acciones contra los bosnios musulmanes. Desde entonces, el término limpieza étnica se ha usado para referirse a actos similares ocurridos antes o después. Por ejemplo, la expulsión de moros y judíos sefaradíes de la España de los Reyes Católicos o la expulsión de pueblos nativos norteamericanos de sus territorios tradicionales para encerrarlos en reservaciones.

¿Y por qué se dice que Israel ha cometido limpieza étnica contra los palestinos desde 1947 hasta ahora? En su libro La limpieza étnica de Palestina, el historiador israelí Ilan Pappé narra cómo eso que los palestinos denominan la Nakba o catástrofe puede ser considerado un caso emblemático de limpieza étnica. Entre 1947 y 1948 se expulsó a 700 mil palestinos del territorio que habían habitado por generaciones, para que éste se convirtiera en el nuevo Estado de Israel. Además, se destruyeron más de 500 pueblos y a sus pobladores se les prohibió el derecho al retorno. Desde entonces, han ocurrido diversos episodios de despojo territorial y expulsión de la población palestina, así como borramiento y hasta apropiación de su historia, cultura y tradición. Ejemplo de ello es la destrucción de más del 80% de las mezquitas y de campos enteros de árboles de olivo y cítricos, cultivos tradicionales del pueblo palestino que han sido sustituidos por árboles nativos de los bosques europeos. Y lo mismo ocurre con la apropiación de la cultura culinaria de la región, que los habitantes de Israel suelen presentar como propia, en lugar de reconocer su origen común con otros pueblos semitas, como el palestino.

Hoy en día, 77 años después de la Nakba, genocidio y limpieza étnica aparecen de la mano en el proyecto israelí de anexión tanto de Gaza como de Cisjordania, así como en su afán de desaparecer por completo a la población palestina del territorio ubicado entre el río Jordán y el mar Mediterráneo.