La Palestina histórica se refiere al territorio comprendido entre el río Jordán y el mar Mediterráneo. Siempre ha sido una ruta comercial que conecta el Levante con el Norte de África y el Mediterráneo europeo. Por esa razón, una diversidad de culturas se ha establecido en este territorio, en el cual no sólo se intercambiaban productos, sino también religiones, tradiciones culinarias e ideologías, así como enfermedades y prejuicios que forman parte de la historia de ese territorio. Cananeos, filisteos, hebreos, asirios, babilonios, persas, griegos, bizantinos, árabes y cruzados han gobernado la Palestina histórica

De 1187 a 1918 se convirtió en una de las provincias árabes del Imperio otomano, el cual gobernó la región por más de 400 años. Palestina fue parte de la Gran Siria hasta 1830. Posteriormente fue administrada como parte de la provincia de Sidón (actual Líbano) y finalmente como parte de la provincia de Acre. Los sultanes dividieron Palestina en diferentes sanjaks (subprovincias o distritos): Jerusalén, que incluía las ciudades de Jerusalén, Yafa y Hebrón; Belka, que incluía Nablus, Jenin, Aljún y Es-Salt; y Acre, que incluía Acre, Haifa y Safed.

Durante la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña realizó tres promesas a tres actores diferentes que eran excluyentes entre sí. En 1916, Gran Bretaña y Francia firmaron los Acuerdos Sykes-Picot. Estos acuerdos repartían en zonas de influencia directa e indirecta las provincias árabes del Imperio otomano entre los firmantes. Entre 1915 y 1916 el Alto comisionado británico en Egipto, Henry McMahon, mantuvo correspondencia con el Sherif Ali Hussein de la Meca y le prometió un reino árabe que incluiría Meca, Medina, Palestina y Siria. El 2 de noviembre de 1917 el ministro de Asuntos Exteriores de la Corona Británica, Arthur Balfour, firmó la Declaración que lleva su nombre en apoyo al deseo del movimiento sionista de establecer un Estado para los judíos en Palestina. Este documento establece las bases legales del despojo de las tierras de los palestinos, así como de sus derechos políticos.

En 1920, tras el fin de la Primera Guerra Mundial, Palestina se convirtió en el Mandato británico de Palestina y las autoridades británicas intensificaron las diferencias religiosas y las aspiraciones nacionalistas entre palestinos y sionistas. El 15 de mayo de 1948 Israel declaró su independencia, lo que significó la materialización del despojo de los palestinos. Los palestinos la llaman la Nakba (‘catástrofe’ en árabe). En noviembre de 1949 se firmó el armisticio de Rodas, que significó el fin de esta primera guerra árabe-israelí. Este armisticio se basaba en la resolución 181 de la Asamblea General de la ONU, aceptada el 29 de noviembre de 1947, la cual proponía la división de Palestina en dos Estados: uno árabe y uno judío. El armisticio de Rodas reconocía los territorios que Israel conquistó durante la Nakba y así se redujo el mapa de partición original, presentado en 1947 para el futuro Estado palestino.

En el armisticio de Rodas se trazó una “línea verde”; la Franja de Gaza quedó bajo administración egipcia, mientras que Cisjordania y Jerusalén Este quedaron bajo administración jordana. De la Palestina histórica, a los palestinos sólo les reconocieron estos territorios discontinuos para la creación de un futuro Estado tras 28 años de colonización británica y una guerra.

Para el siglo XX, antes de la Nakba, en Palestina existía una sociedad dinámica y plural. Estaba compuesta por ciudades y poblados mixtos, aunque la mayoría de la población era árabe-musulmana. Los palestinos establecieron periódicos, escuelas, centros culturales, bibliotecas, hospitales, negocios, aeropuertos, puertos comerciales y estaciones de tren; contaban con moneda propia, partidos políticos, iglesias, mezquitas, sinagogas y festividades diversas.

Esta pluralidad se vio reprimida bajo el proyecto colonialista de asentamiento de los sionistas. En 1946 la población de la Palestina histórica ascendía a más de un millón 900 mil personas, de los cuales cerca de 600 mil eran de origen judío. Alrededor de 800 mil palestinos, cristianos y musulmanes, fueron expulsados y se convirtieron en refugiados en 1948.