El movimiento de los trabajadores de General Motors-Silao:
una batalla por la libertad sindical
Parte 3

La denuncia y una nueva etapa de organización

Como era de esperarse, la noticia de suspensión del proceso de legitimación en General Motors (GM) tuvo repercusiones más allá del entorno regional y rápidamente se convirtió en noticia nacional e internacional, tanto por la relevancia de la empresa y el T-MEC, como por la labor de denuncia en diversos foros. El sindicato ligado a la CTM mostró que la corrupción y antidemocracia están tan introyectados que parece un código genético, confirmando las suposiciones de que estructuras de esa naturaleza están imposibilitadas para transitar hacia horizontes más democráticos y participativos. La empresa en contubernio con el sindicato, fiel a su costumbre, culparon a los extrabajadores del robo y desaparición del material electoral. Semanas después a este hecho, el líder cetemista Tereso Medina aceptó que hubo fallas en el proceso, pero que cumplirían con el plazo hasta 2023.

Esta declaración representó una victoria para los trabajadores de la planta, permitiendo que el colectivo Generando Movimiento avanzará en el proceso organizativo; la consulta fallida demostró el miedo de la CTM ante la participación de los trabajadores. La denuncia a nivel internacional llevó a que este caso se ventilara en las conferencias mañaneras del presidente López Obrador, así como que gracias a la presión del principal sindicato canadiense UNIFOR y la central AFL-CIO en Estados Unidos se utilizara el primer panel de respuesta rápida del T-MEC. De esta forma la primera controversia laboral resolvió implementar disposiciones que deberían acatar General Motors-Silao y el Sindicato Miguel Trujillo López, como la inclusión del Instituto Nacional Electoral (INE) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como entes observadores de las votaciones para legitimar el CCT, así como la reposición del proceso de los días 17 y 18 de agosto de 2021. Por otra parte, también estableció que la empresa se abstendría de tener representantes en el lugar de votación y los delegados sindicales presentes debían ser acreditados previamente por la STyPS. Esta última también debía inspeccionar antes de la consulta que no existieran amenazas, intimidaciones o anomalías en el proceso. Si alguna de estas normas se incumplía, el CCT se daría por terminado y la GM se haría acreedora a sanciones arancelarias por parte del T-MEC.

La empresa y el sindicato acataron la resolución pero iniciaron un proceso de difusión errónea de la información, varios trabajadores comentaron que seleccionaban grupos para recibir sesiones de información por parte de especialistas en coaching, los cuales intimidaban diciendo que “todo esto era un juego de los sindicatos extranjeros para llevarse la empresa a otro país”, que “si el CCT se perdía se perderían todos los derechos y se estaba en posibilidad de ser despedido pues ya no existía nada que lo garantizara” y que “valoraran tener un sindicato y empleo”, y que «no votaran por coraje”. Los compañeros grabaron todas estas frases durante las sesiones. Frente a ello, Generando Movimiento respondió con reuniones de organización en donde se explicaba con detalle los cambios en el entorno institucional laboral en México derivado de la RLFT 2019 y el T-MEC, así como las ventajas que les brindaba esto a los trabajadores y cómo aprovecharlas, cada reunión que se daba los domingos entre los meses de mayo y agosto era más nutrida que la anterior y los trabajadores discutían y distribuían información con sus compañeros al interior de la planta.

En los meses que el CILAS realiza la investigación sobre la comparación de CCT entre la planta de GM- SILAO y las plantas con sindicatos independientes (VW-Puebla, Audi-Puebla y Nissan-Civac), la FESIIAAAN lo pública como tríptico (Gómez Zuppa, 2021). En los talleres de difusión del comparativo, era palpable el enojo y la incredulidad de la diferencia sustancial que había no sólo en términos de salario, sino de prestaciones y bilateralidad que mantenían los sindicatos independientes, frente a la docilidad y contubernio del sindicato de la CTM con la empresa, lo cual había llevado a un declive del salario real y pérdida de prestaciones. Esta información permitió que tomara más forma la búsqueda de un nuevo sindicato que fuera independiente y se constituyera con los trabajadores de la planta como sus representantes.

En paralelo a la actividad de organización, investigación, difusión, capacitación y denuncia, se inició el procedimiento para registrar un nuevo sindicato conformado por los trabajadores de la empresa. En la industria automotriz estaba cancelado, por la vía de los hechos, el registro de una nueva organización sindical en el sector para no atentar contra el sindicalismo corporativo, sin embargo, el proceso se había abierto en GM-SILAO y tuvo amplia resonancia. La violación de los derechos humanos laborales de los trabajadores de la planta movió un poco este hecho, no obstante, el proceso se llevó con la mayor cautela y sin hacerlo público, logrando tener el registro en la primera semana de agosto de 2021.

La nueva consulta de legitimación del CCT

El colectivo Generando Movimiento asumió una activa participación, denunciando, difundiendo, informando. La cara pública del proceso permitió proteger a los compañeros activos y organizar al nuevo sindicato para dar la batalla después de que no se legitimara el CCT. Esto llevó a muchos actores (incluida la empresa y la CTM) a dar por hecho que el proceso aglutinaba únicamente despedidos, algunas organizaciones (de las cuales no todas buscaban un cambio real en las relaciones laborales de la planta) trataron de cooptar a diversos integrantes de Generando Movimiento, lo que permitió también un proceso de depuración, ya que durante esta fase se hicieron más que evidentes las intenciones de varios sectores. Los días de nueva votación se instaló un campamento de solidaridad a las afueras de la empresa, ahí se dieron cita todas las organizaciones que se habían comprometido con la libertad sindical y los derechos laborales; este espacio significó un gran apoyo moral para los trabajadores que dentro de las instalaciones libraban la batalla más importante, sacudirse el control de la CTM. En el campamento se documentó el conjunto de irregularidades que sucedían al interior de la planta. Tanto en la labor de difusión como en el sostenimiento del campamento fue notable la participación del colectivo Generando Movimiento, así como compañeros activistas de la zona como Arturo Bravo, quien acompañó la lucha desde los primeros despedidos, así como de organizaciones solidarias como el Centro de Solidaridad, Trabajadores de las Maquilas de Matamoros, Alianza de Tranviarios, Nueva Central de Trabajadores, FESIIAAAN, UNIFOR. académicos universitarios de la UNAM, UAM y Universidad de Guanajuato, así como trabajadores en activo de la planta que terminando su jornada laboral asistían a colaborar como José Guadalupe Alonso quien no sólo participó en la labor de convencimiento dentro de la planta también apoyó en la logística de difusión. El campamento resistió frío, tormenta y sol, los días 17 y 18 de agosto, y se tuvo que levantar por la noche del 18 ante la amenaza de agresión por parte de la CTM.

Toda esa labor organizativa, aunado a la cerrazón de la empresa y sindicato dieron como resultado que los trabajadores votarán en su mayoría por NO legitimar el CCT, el cual no sólo había sido firmado a espaldas de los trabajadores por personas que no laboraban en la planta, sino que este documento también era garante de las relaciones laborales despóticas y autoritarias que tenía la empresa con ellos, violando los derechos mínimos consagrados en la Ley Federal del Trabajo (LFT). El resultado fue contundente: con una participación de 5,876 trabajadores, de los cuales 2 mil 623 trabajadores por el SÍ, 3 mil 214 por el NO y 39 nulos, con lo que se da por terminado el Contrato Colectivo de la planta. Sin embargo, la STyPS dio un tiempo de espera de 2 meses para dar por concluido el CCT en la planta, permitiendo que el sindicato de la CTM gestionara la caja de ahorros, los permisos, días de descanso, vacaciones y cuotas por dos meses más de forma artificial.

La aparición del SINTTIA y la lucha por la titularidad en la representación de los trabajadores

Al finalizar ese proceso se hace pública la existencia del Sindicato Independiente Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de la Industria Automotriz (SINTTIA), el cual nacía como un fruto de la lucha librada en el proceso de legitimación y de la organización entre las líneas de producción de GM. Lejos de cantar victoria y saborear ese fuerte golpe al sindicalismo antidemocrático, los trabajadores redoblaron esfuerzos organizativos, estudiando y capacitándose para enfrentar de mejor manera los embates de la empresa y el sindicalismo antidemocrático. El grupo asesor viajaba cada semana a Silao para encontrarse, difundir la información que iba saliendo y planear los siguientes pasos. De esta forma los domingos dejaron de ser días de descanso para convertirse en días de organización; era muy común ver llegar a los compañeros a las reuniones con su familia y terminar la sesión con una pequeña comida que se improvisaba entre los asistentes, a veces sólo alcanzaba para refresco y en otras ocasiones para carnitas.

No obstando el triunfo y el gran avance que representó el triunfo del NO en el proceso de legitimación del CCT, los meses de septiembre a diciembre de 2021 estuvieron plagados de problemas. Entre las diferencias típicas de una organización joven y viva sobre cómo y por dónde conducirse, se sumaron los oportunismos de aquellos que querían colgarse del triunfo que les pertenecía única y exclusivamente a los trabajadores, por otra parte, está el infantilismo radical que llamaba a acciones temerarias que ponían en juego los avances del movimiento. Es en medio de ese proceso que Generando Movimiento se fracturó, sin embargo, la parte más activa (Israel Cervantes, María Guadalupe Ibarra y Arturo Martínez) conformaron un proyecto organizativo con apoyo del CILAS llamado Casa Obrera del Bajío (COB), que jugó un papel relevante en la consolidación del SINTTIA y el aglutinamiento de diversos sectores de trabajadores en la región.

Por otra parte, los estragos de la pandemia afectaron a la industria automotriz en su conjunto. La escasez de chips llevó a que la planta programara paros técnicos hasta en 7 ocasiones, lo cual fue aprovechado por la empresa y la CTM para infundir temor entre los trabajadores, diciendo que esos paros eran efecto del triunfo del “No” en el proceso de legitimación. General Motors, que en un comunicado fechado en los primeros días de noviembre prohibía a todos los trabajadores a realizar proselitismo dentro de las instalaciones y horarios de trabajo, no cumplía tal indicación, ya que los delegados se movían por toda la planta sacando firmas de respaldo para contender por la representación.

A pesar de este contexto adverso, el SINTTIA creció rápidamente en número de afiliados logrando acreditar el 30% de los trabajadores a finales de noviembre de 2021, para iniciar una solicitud de titularidad en la representación de los trabajadores de la planta. A este proceso se sumaron 3 sindicatos, todos ellos de lo más podrido del corporativismo sindical:

  1. El Sindicato Nacional de Trabajadores y Empleados de la Industria del Autotransporte, Construcción, de la Industria Automotriz, Autopartes, Similares y Conexos de la República Mexicana, CTM orquestado con los viejos dirigentes ligados a Antonio Vallejo Sánchez, quien estuviera al frente de la dirigencia local del sindicato Miguel Trujillo López. Sin embargo, en esta ocasión tuvieron que optar por otro sindicato ya que Tereso Medina decidió no participar en este proceso ya que demandó la anulación del proceso de legitimación.
  2. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Automotriz y Metalúrgica en la República Mexicana cuyo secretario general Raúl Castillo de la Mora es secretario de Organización y Estadística de la CTM Jalisco. Esta agrupación sindical con sede en Calpulalpan, Jalisco, tiene fama de golpear y amedrentar trabajadores en diversos procesos y en esta ocasión agrupó a los exdelegados del sindicato Miguel Trujillo López ostentándose bajo el nombre de la “Coalición”.
  3. Por último, un sindicato fantasma —Sindicato Nacional de las Industrias de Comercio y Servicios en General “Carrillo Puerto” — cuya Secretaria General es la excandidata por la coalición PRI-PAN-PRD a la diputación del distrito electoral 13 en la CDMX; un sindicato que no cuenta con ninguna trayectoria en la industria además de haber tenido una filiación a la CROC hasta 2015.

Un dato para resaltar es que varios de los procesos internos del nuevo Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL) carecen de transparencia, pues si cada sindicato debió acreditar al menos el 30% de la plantilla laboral tasada en poco más de 6,200 trabajadores simplemente los datos no cuadran cuando se presenta 4 sindicatos contendiendo por la titularidad, lo que hace pensar que la empresa estuvo inmiscuida al proporcionar los datos de los trabajadores para que estos sindicatos se registraran al proceso de legitimación.

El proceso electoral

A pesar de esas irregularidades cuando el CFCRL emitió la convocatoria para la titularidad, los trabajadores estaban en el mejor ánimo para enfrentar el proceso electoral. Sin embargo, nuevamente salieron los errores o improvisaciones por parte de los encargados de dar garantías en el proceso. Cuando salió la convocatoria no se especifica nada sobre los observadores del proceso, algo que llevó a una adenda de la convocatoria, de igual forma, el SINTTIA desde el inicio de este proceso solicitó la observación del INE y la OIT para dar garantía y vigilancia del proceso, algo que el CFCRL no tomó en cuenta y, cuando lanzó las invitaciones, la OIT declinó por la poca anticipación.

Adentro de la planta, los delegados intensificaban la campaña de difamación hacia el SINTTIA y de intimidación hacia sus simpatizantes. Una semana antes del proceso, al viejo estilo corporativo, la “Coalición” organizó una manifestación afuera de la planta. Entre los asistentes no se encontraba ningún trabajador, pero sí personal de la CTM repartiendo lonas plastificadas impresas con consignas en contra de los representantes del SINTTIA y cartulinas que plasmaban un “plan secreto” para llevarse la empresa a otro país, la gran mayoría de los asistentes eran personas de la tercera edad y niños, cuyos padres carecían de la información de por qué estaban ahí. Más tarde, algunos medios identificaron que se presentaron en colonias populares de Irapuato para ofrecer $500 pesos a quien asistiera a la manifestación, una muestra más de que el charrismo sindical termina lucrando siempre con la pobreza y marginación de los ciudadanos.

SINTTIA organizó una campaña con base en propuestas a partir de las demandas más importantes para los trabajadores y que debían de estar en un nuevo CCT, dada la imposibilidad de hacer actividades de campaña dentro de la planta, la labor se centró en el convencimiento personal por medio de información y discusión. También la visita a las zonas residenciales de los trabajadores para difundir las propuestas por medio del perifoneo y volanteo, así como reuniones regionales en Salamanca, Irapuato y Celaya para dar a conocer a SINTTIA e indicar la importancia de la votación.

Se volvió muy común escuchar las canciones “Gimme the power” de Molotov y “El pueblo unido jamás será vencido” de Quilapayún acompañadas con mensajes por las zonas de vivienda de los trabajadores, así como los horarios de entrada y salida de la planta. De igual forma cada domingo se mantuvieron las reuniones de coordinación y planeación de la campaña. En todo este proceso la Casa Obrera del Bajío y el CILAS participaron activamente, no sólo en la investigación y difusión de la información, sino también en el diseño del material informativo (memes, volantes, carteles, mantas, etc.) acompañados del compañero Jorge Borrego, así como en las brigadas afuera de la planta en los horarios de entrada y salida de los trabajadores. El sábado 29 de enero existió un ambiente festivo en el horario de salida de los trabajadores, como en muy pocas ocasiones, gritaban consignas y hacían muestras de apoyo a la brigada del SINTTIA. Muy distantes parecían los días en donde los trabajadores tenían que esconder su rostro o cambiar su nombre para dar una declaración; habían perdido el miedo y estaban dispuestos a encarar la maquinaria cetemista en la disputa por la titularidad en la representación sindical.

En este proceso, la solidaridad internacional fue un factor muy importante y no se hizo esperar, ya que varias agrupaciones como IndustrieAll Global Union, UNIFOR, UAW, AFL-CIO, CNM-CUT entre otras presionaban al gobierno mexicano y la empresa para que garantizaran un clima de libertad y transparencia con apego a la legislación. La consigna era muy clara: “si el capital se mueve a nivel global con alianzas entre diversos corporativos, los trabajadores deben hacer lo mismo para garantizar el respeto a sus derechos” señalaba Marino Vani de IndustrieAll Global Unión durante una conversación en el campamento.

El domingo previo a la votación se cerró campaña con un acto de solidaridad internacional que congregó a las principales organizaciones del sector automotor en el mundo. El SINTTIA cerró muy fuerte un esfuerzo organizativo de poco más de dos años. Sin embargo, el sindicalismo antidemocrático al verse claramente rebasado inició con una campaña de difamación, intimidación y amenazas que tocó al seno de las familias de los trabajadores. El domingo cerca del mediodía, una camioneta Cheyene color gris con tres personas a bordo, se aproximó a la casa de la secretaria general del SINTTIA —Alejandra Morales— para dejar un mensaje a sus padres indicando que “mejor que no se presentara en ningún lugar de la planta los días 1 y 2 de febrero o lo iba a lamentar”, paralelamente por medio de redes sociales se amenazaba de muerte a la familia de Claudia Juárez, secretaria de organización del SINTTIA. Frente a estos hechos, lejos de intimidarse se respondió con unidad, llamando a los trabajadores a no caer en provocaciones y a participar masivamente en las votaciones denunciando cualquier irregularidad.

El día de las votaciones se instaló nuevamente el campamento de solidaridad, pero en esta ocasión ante las amenazas de violencia, se levantó por las noches, y permanecía solamente durante el día. Se dieron cita nuevamente las más diversas organizaciones para mostrar su solidaridad con la libertad sindical y el derecho de los trabajadores de GM-SILAO para elegir su sindicato. Adentro las anomalías seguían, los sindicatos corporativos habían hecho un llamado a votar por ellos y fotografiar su voto para después cobrar una suma que iba desde los $500 hasta los $2,000 pesos por voto. A la par, estos se presentaban en las líneas de producción para llevar a la gente a votar por ellos, teniendo que llegar a retirar a los representantes de los lugares en los que no se les tenía permitido estar.

La participación fue masiva, y el primer día casi el 60% del padrón, de las 6,232 personas con derecho a votar, participaron 5,478 personas. Los resultados fueron apabullantes a favor del SINTTIA ya que se alzó con la victoria con el 76.5% de la votación —lo que le corresponde 4,192 votos—, mientras que la denominada coalición alcanzó apenas 932 votos, el SNTEYATCIAASYCRM de la CTM tuvo 247 votos y el sindicato “Carrillo Puerto” obtuvo 18 votos (resulta singular pues registró 20 representantes). La principal incógnita es ¿cómo estos sindicatos obtuvieron el 30% de las firmas para competir por la titularidad si en la votación se expresaron con una participación tan baja? La respuesta es que sólo pudieron conseguirlo con apoyo de la empresa.

Conclusiones

La Reforma Laboral promulgada en mayo de 2019 busca transparentar los procesos de negociación colectiva y democratizar las representaciones laborales, sin embargo, los retos y obstáculos más importantes están en la implementación de estos cambios, así como en romper las inercias de la vetusta, anacrónica  y antidemocrática estructura sindical del corporativismo mexicano, la cual ha solidificado una densa red de complicidades entre empresas y distintos niveles de gobierno para simular un cumplimiento de la ley. El caso de GM-Silao representa un botón de muestra del cual podemos extraer algunas conclusiones importantes:

  1. Los procesos de legitimación de los CCT y elección de dirigencias pueden mantenerse en la misma trayectoria de opacidad y antidemocracia si no existe una inspección minuciosa de estos procesos por parte de las autoridades laborales, la sociedad civil y los trabajadores.
  2. Los protocolos y guías publicados por la STyPS para conducir estos procesos distan mucho de dar certeza y transparencia, en varios numerales se deja a voluntad del sindicato la posibilidad de convocar a las autoridades laborales, como el numeral 5 que dice: “Para el caso de que el sindicato decida realizar el procedimiento de consulta con el acompañamiento de un fedatario público, el promovente emitirá la convocatoria correspondiente.” O el numeral 7 que deja en posesión del sindicato la facultad de imprimir convocatoria, boletas y actas de votación.
  3. La trayectoria antidemocrática, autoritaria y déspota del sindicalismo corporativo en México les impide tener legitimidad frente a los trabajadores, por lo que la actuación de estos espacios como garantes rompe cualquier principio de certidumbre y transparencia tal y como sucedió en el caso de GM-Silao.
  4. Si se rompe la legalidad del proceso, no queda claro ningún mecanismo de sanción ya que el numeral 10 del protocolo establece: “La autoridad laboral podrá verificar el cumplimiento de los requisitos establecidos en este Protocolo durante el desarrollo de una consulta, con independencia de que el sindicato promovente haya optado por el acompañamiento de un fedatario público. Si de los datos que arroje la constancia de verificación se desprenden irregularidades de carácter sustantivo, la STPS declarará nulo el procedimiento; en este caso, el sindicato promovente podrá realizar nuevamente la consulta.” Es decir, si un sindicato como en el caso de GM-Silao, está en condiciones de perder una votación bien puede optar por generar disturbios que anulen el proceso para tener otra oportunidad de salir airosos dando una nueva oportunidad de cometer tropelías.
  5. Se hace evidente que en la medida que exista presión de la sociedad civil nacional e internacional en procesos como éste, será más difícil para los actores antidemocráticos incumplir con el espíritu y la normatividad de la reforma laboral de 2019. Es por lo que se hace necesario que se publiciten los procesos más allá de los anuncios en las páginas web, así como que se permita la participación de observadores de forma obligatoria, los cuales deben tener funciones y atribuciones muy específicas para evitar suspicacias por parte de las empresas o sindicatos.
  6. La participación de los trabajadores es insustituible en cualquier proceso, así queda demostrado con la participación del colectivo Generando Movimiento, que fue un actor que condujo información veraz combatiendo la desinformación que el área de recursos humanos y el sindicato se dedicaron a esparcir en los días previos al proceso de legitimación. A su vez, fue gracias a la participación de los trabajadores que decidieron poner un alto a las violaciones de derechos participando por el NO en la legitimación de un CCT firmado a sus espaldas y que no garantizaba el bienestar laboral.
  7. Es necesario que las autoridades laborales difundan información precisa y confiable sobre las posibilidades que surgen de los diversos escenarios de un proceso de legitimación como este, a la par que deben generar mecanismos de denuncia anónima que no pongan en peligro los empleos o la integridad de los trabajadores. Esto disminuiría mucho las amenazas e intimidación que cotidianamente utilizan los sindicatos antidemocráticos.

El proceso en GM abre la posibilidad de rectificar y modificar los elementos necesarios para que los objetivos planteados por la reforma laboral se traduzcan en procesos de democratización y de auténtica participación de los trabajadores en sus lugares de trabajo, factores esenciales para tener trabajos dignos y bien remunerados que contribuyan al bienestar de la clase trabajadora. El proceso vivido durante más de dos años en la GM-SILAO marcará la historia de las relaciones laborales en nuestro país, en gran medida porque:

  • Se demostró que es posible ganarle al corporativismo que ha dominado las relaciones laborales en México desde hace casi 100 años.
  • Coloca por primera vez a una mujer al frente de la representación colectiva en la industria automotriz.
  • Se puso a prueba el cambio institucional cuyo espíritu busca democratizar las relaciones laborales y empoderar al trabajador. Paradójicamente, un día antes se había dado el proceso para elegir a la nueva dirección de PEMEX donde se vivió más de simulación que participación real de los trabajadores. La gran diferencia entre ambos procesos fue la articulación, organización, investigación y convencimiento que tuvieron los trabajadores. No hay cambio trascendental sin la participación de los sujetos implicados, y sin ellos el cambio institucional es un cascarón. El proceso de participación de los trabajadores de GM no empezó con la consulta fallida del 20 y 21 de abril sino en el momento en el que perdieron el miedo e iniciaron con un proceso de organización y búsqueda de información para encarar sus condiciones de trabajo.

El desarrollo y politización que han tenido los trabajadores de GM-SILAO ha sido impresionante, el reto ahora es consolidar ese avance en una contratación colectiva que lleve a una progresiva recuperación salarial y respeto de sus derechos laborales. A nivel nacional el reto es mayor, reproducir esta experiencia en muchos espacios laborales a lo largo y ancho del país, teniendo en cuenta que los principales protagonistas de los cambios son los propios trabajadores. Sin duda alguna habrá muchos estudiosos, oportunistas o detractores que trataran de escribir, interpretar o reinterpretar este suceso histórico, pero esta crónica se ha escrito en primera persona y desde el movimiento, tratando de resaltar la complejidad y los sucesos más importantes de su proceso organizativo.


Referencias

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Giménez, L. (2019) La reforma que entró por la ventana. Revista Nexos. 1 JULIO, 2019

Gómez Zuppa, Willebaldo (2016) “Modelos de producción en la industria automotriz en México: El caso de la Ford Motors Company” Idónea Comunicación de Resultados para obtener el grado de Doctor en Estudios Sociales. UAM -IZTAPALAPA.

Gómez Zuppa, Willebaldo (2021). Comparación de Contratos Colectivos de Trabajo entre sindicatos independientes y de la CTM en armadoras automotrices. CDMX. CILAS.

Gómez Zuppa, Willebaldo. (2009). «Imperialismo, dependencia y desarrollo desigual en América Latina». (Tesis de Licenciatura). Universidad Nacional Autónoma de México, México.

González, Alda (2021) La reforma a la Ley Federal del Trabajo 2019 y los sindicatos de la industria automotriz en México. Puntos de partida y procesos de adaptación. (Tesis de Maestría) FLACSO. México.

Jiménez, J. (2019, 23 mayo). Cronología de entrada en vigor de la Reforma Laboral. Tribuna Noticias. https://tribunanoticias.mx/columna/cronologia-de-entrada-en-vigor-de-la-reforma-laboral/

Martínez, A., García, A., & Murguía, J. (2009). Trayectoria Productiva y Tecnológica de General Motors en México: el Caso del Complejo Silao, Guanajuato.

PwC. (2019, mayo). Reforma Laboral 2019. PricewaterhouseCoopers. https://www.pwc.com/mx/es/reformalaboral2019.html

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